De alguna manera o por algún motivo se inicia. La necesidad, la motivación, la urgencia, el tiempo, el ego, el reproche... lo que quieras, pero algo se comienza. El modo por los que comenzamos eso o lo que sea va de la mano con algunos emociones o sentimientos: alegres, dolidos, entusiasmados, enamorados,...
La ansiedad, cierta o incomoda, puede ser la antesala de ese comienzo. Decidimos iniciar eso tensos o estresados, pero con expectativas y proyecciones en nuestra imaginación. Entre las sensaciones y la imaginación, todo lo proyectado (si se trata de algo planificado) o pensado (si se trata de una idea vaga) va tomando aliento y rumbo a cierta velocidad hasta lograr un ritmo. La frecuencia nos va haciendo ver el tiempo, la rapidez y los logros o pérdidas.
Así va la vida. Hoy inicia de nuevo. Algún día comenzó y acabó en algo pero tu muerte física aún no llega. "Morimos" hace unas horas pero ya "comenzamos" de nuevo. Dejamos el "año pasado" hace unas horas y ya estamos dando los buenos días de nuevo como siempre. Con entusiasmos o preocupación. Algunos enfermos y otros sanos pero se volvió a comenzar después de "morir" anoche. Siempre es así todos los primero de año y todos los días. Cada temporada o estación; o cada etapa del ser humano es así.
Reflexionamos, decidimos y preparamos cada inicio o comienzo de algo (ya sea en mente o real) necesario o superfluo; algo que se debe cumplir para uno, por designio o por obligaciones. Y experimentamos la desidia o el miedo, la motivación o la angustia, el optimismo o la frustración desde los primeros pasos, las primeras acciones... Lo que quieras, pero se comienza.
Dentro de unos días ya estarás en la rutina sin mayor pensamiento y preocupación. Dentro de unas semanas quizá estarás apenas disfrutando de tus primeros retos; o quizá estés cerrando o concluyendo proyectos o periodos. Dentro de unos meses quizá estés comenzando nuevas anualidades o etapas. Entre los deseos y las necesidades la Vida va y viene; y nosotros vamos y venimos entre la Vida propia y la de muchos. Cuando nos damos cuenta nada puede ser tan difícil y penoso a menos que la desesperanza, el miedo y la tristeza nos dejen patidifusos en un punto de ese andar.
Deja ya de leer COMENZAR y si te sirvió hasta aquí reflexiona… ¿pues cómo vas a iniciar lo que tienes en mente o lo que apenas vas a planear?. ¡¡Feliz Inicio de Año Nuevo!!
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